Ventana frente al mar
A mi madre, en el día de su cumpleaños
De la casa, frente al mar, en la ventana
te encuentras reclinada.
El lucero anuncia ya la noche y tu ensueño
vaga en la distancia.
Fragorosas, las olas mecen la espuma blanca,
y el viento
te trae sus rumores misteriosos.
Las nubes, teñidas todavía de rojo en la distancia,
te hablan de la nostalgia y la añoranza.
A lo lejos, junto al confín del mar,
al horizonte,
pasa un barco dibujando, imprecisa, su estampa.
“Aldebarán”, “Albatros”,
algún nombre fantástico que evoca de otros mares
la honda transparencia, la gastada espuma.
Viene la noche ya y desaparece
la visión misteriosa del barco
en el confín del mar,
Los astros, en su curso remoto, arcano,
en la oscura faz de la noche,
velan.
El mar y su rumor
te hablan de lejanas estancias, viajes,
y el cielo estrellado te habla de lo eterno.
Apoyada contra el alféizar,
tú sueñas.