Hacia la noche
A Jaime Yver
Entro en la noche como a un bosque
pleno de cantos y presagios,
y por sus sendas hallo sombras
que aguardan, mudas, el acaso.
Voy por los antros de la sombra,
voy fatigado y cabizbajo,
con mi carcaj y mi arco tenso,
camino al reino del espanto.
Bajo la lumbre de los astros
aúlla el lobo en el ribazo,
cuando el creciente de la luna
va declinando hacia el ocaso.
Hacia el abismo tenebroso
voy descendiendo paso a paso,
y el negro mar y la tormenta
me cogen, ciegos, en su abrazo.