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Índice
Prólogo
I SONETOS
Músico negro
La maquina eterna
La lámpara
El filosofo
Don Francisco de Quevedo
Mozart
Rodeado por Natura
Veleros
Marina
Querella
Mujer
Afrodita
Mesalina
Transito
El surtidor
Otoño
II FORMAS LIBRES
Romance del capitán marino
Resurrección
Heroica
Llegaron los árabes
Los lirios muertos
Violín
Nadie
Desnudo frente al mar
Amor de mediodía
La joven sabia
Amistad
Encuentro
Visión lunar
Cosmogonía
La cureña
Lubrica muerte
La noble sabiduría
Lance amatorio
Décima
Saeta
Érase una pera
Cuclillo
Hefaistos
Metamorfosis
Dime tú
El yo
Amanecer
Hacia la noche
Dragón ardiente
Exaltación
Mar y espuma
En las nieves eternas
Danzarina
Botella con velero -
En las nieves eternas
A Irene Grinberg
Bajo la dulce tempestad,
relámpago de sal sobre las aguas,
mis ojos se estremecen en tu rostro
sombrío entre la bruma,
retirándose.
Hay alguien que me hiere, torva daga:
soberbio, el enemigo me combate.
Detengo duramente cada golpe,
levántome.
Enhiesto sobre el puente,
mis flechas lanzo lejos,
entre el silbar de la ventisca
y el zumbido del tiempo
en las nieves eternas.