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Índice
Prólogo
I SONETOS
Músico negro
La maquina eterna
La lámpara
El filosofo
Don Francisco de Quevedo
Mozart
Rodeado por Natura
Veleros
Marina
Querella
Mujer
Afrodita
Mesalina
Transito
El surtidor
Otoño
II FORMAS LIBRES
Romance del capitán marino
Resurrección
Heroica
Llegaron los árabes
Los lirios muertos
Violín
Nadie
Desnudo frente al mar
Amor de mediodía
La joven sabia
Amistad
Encuentro
Visión lunar
Cosmogonía
La cureña
Lubrica muerte
La noble sabiduría
Lance amatorio
Décima
Saeta
Érase una pera
Cuclillo
Hefaistos
Metamorfosis
Dime tú
El yo
Amanecer
Hacia la noche
Dragón ardiente
Exaltación
Mar y espuma
En las nieves eternas
Danzarina
Botella con velero -
Músico negro
A Federico Vicuña
A ese negro que toca el clarinete
en un rincón del bar en donde zumba
el son sensual del ritmo de la rumba
melancólico llanto le acomete.
Su corazón dolido está en un brete,
próxima está su alma de la tumba,
y entra en éxtasis como de macumba
cuando pasa la muerte, cual jinete.
Llora el músico negro por su suerte,
gime su corazón por sus hermanos,
porque parecen sus dolores vanos
ante el destino cruel, que agarra fuerte.
Mas, si la vida se convierte en llanto,
la música no cesa con su canto.