-

Índice
Epígrafe
Parte I
Lux aeterna
Sol poniente
El vino
Crisálidas
El humo
Por la pradera
Ormuzd
Parte II (Sonetos)
No de mis manos
Ese fuego
El tiempo I
El tiempo II
El surtidor
Mozart
Parte III
Hefaistos
Metamorfosis
Los pájaros
La partida
Mi curiosidad
Cuervo
Cuclillo -
Mozart
A Emilio Miguel
El encanto de Viena y de su gente,
mar creciente que rompe en alegría,
se trastrueca en la musuca riente
que me tiende cadenas de armonía.
Corazón de la mágica vertiente
que con música brota poesía,
eres, Mozart, amigo transparente,
como el sol que el placer nos da el día.
Del dolor que produce tu elegancia,
en el hondo batir de su marea,
me conmueve la dulce resonancia.
Si tu Broma se goza en la taberna
y tu Flauta el espíritu recrea,
es tu Requiem sonora luz eterna.