Metamorfosis
A Miguel Vicuña Navarro
Navego,
el tiempo eterno por delante,
suave la mar,
la proa el agua rompe.
Salpica el lomo de la ola
el mascarón
y el seno besa
en sal helada.
venere.
¡oh, Venus!
¿Por qué sufrir,
humano, humano mundo,
océano?
Gozoso yo te vi,
despreocupado.
Erré.
Y errante, errante fui por años,
por edades,
buscando en los caminos
las posadas.
Regreso,
aún el tiempo eterno
ante los ojos.
Vuelve a nacer mi sangre,
mas, ya no soy el mismo,
dulce vida,
¡oh, Tierra!
brotando en la dureza
de la ola.